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domingo, 5 de septiembre de 2010

DIA DEL PERITO CALIGRAFO

El pasado 19 de agosto fue el Dia del Perito Caligrafo y entre mis libros y apuntes pude rescatar una lectura dedicada al Perito Caligrafo y que me parecio importante, porque refleja aspectos de la profesión, y mi interes es poder compartirla con todos aquellos colegas o visitantes de mi blog:

"DIA DEL PERITO CALIGRAFO"

Tu, que analizas el trazo
de una letra o de una firma
que estás tan olvidado ..
nadie recuerda tu día.


Cuántos clientes y juristas
pasan como un rayo fugaz
golondrinas de esta vida
que vuelan hacia el alta mar.


Pendolista, tus silencios
marcan indeleble tu tiempo
de corazon maltratado ..
por alcanzar vanos intentos.

Con verborragia o laconismo
buscas idealizar tus sueños
con dádivas u honorarios
perdidos en el intento.


Artesano lirico e incisivo
de furtivas disidencias
cuando todo esta perdido ..
te buscan, luego te olvidan.


Consultor técnico u oficial
en cualquier condición
tu impronta salvo destinos
templando lazos de amor.


Pendolista, todos olvidan
que eres historia judicial
tu pluma agreste o estilizada
es como un canto inmortal.


Y en aquel rincón olvidado
descansa tu binocular ..
esperando al alba tu regreso
de un viaje por algun lugar.


Si rubricas equivocos caminos
o pintas de rojo el azul
seguiras por siglos y siglos
buscando el rumbo del sol...

Daniel E. Silvero

viernes, 3 de septiembre de 2010

Codigo de Etica del Perito

El Perito debe tener un espiritu investigador permanente, razonable y racional.
El Perito estara atento a la incorporacion de nuevos conocimientos y metodos.
El Perito en toda su labor sera imparcial, logrando siempre en sus dictamenes llegar a la verdad de las cuestiones planteadas.
El Perito debe saber que su conducta y desempeño influyen en su imagen profesional como asi en la de todos los demas expertos.
Debera en sus dictamenes y en toda labor pericial aplicar conocimientos y metodos avalados por otros expertos, que sean reproducibles y claros.
El experto no solo se limitara a señalar las conclusiones a las que arribe sino que debera tratar de hacer comprensibles a los neofitos en la materia.
El Perito es un caballero y como tal se debe dirigir hacia sus colegas y personas de modo cordial y educado.

lunes, 23 de agosto de 2010

Decálogo del perito

1- Se digno del título que has logrado.

2- Ejerce la profesión con amor, lealtad y honestidad. Desprecia con indignación todo lo que pudiera manchar tu conciencia.

3- Enriquece tu patrimonio intelectual y artístico. Pero no olvides que en cuestiones periciales, el mejor maestro, es la práctica esmeralda y constante.

4- En la actuación pericial, se claro y preciso. Gobierna siempre la lengua y medita las críticas.

5- Aprecia la tolerancia, la cordialidad, la bondad y la alegría, un profesional triste, es un pobre profesional.

6- Domina tu carácter, sobre todo durante las audiencias en los tribunales, allí se puede poner a prueba tu templanza, manteniéndote sereno aún frente a un revés.

7- No quieras ser más que el magistrado.
8- Defiende la justicia, por el difícil camino de la verdad y con las investigaciones científicas, seguro de las convicciones que te dicte la razón.

9- Que tu mano no conozca la holganza.

10- Recuerda siempre, que eres solo un auxiliar de la justicia.





Irma Nelly PRIULI

Bs. As. 21 de Abril de 1951

lunes, 7 de junio de 2010

“IDONEIDAD DE LAS MUESTRAS DE COMPARACIÓN PARA UN ESTUDIO DE FIRMAS”

Dr. Pablo A. RODRÍGUEZ REGALADO



Coronel PNP (r) – Abogado – Perito Criminalístico



Doctor en Ciencias Forenses y Criminalística



http://sites.google.com/site/parodriguezr



parodriguezr@hotmail.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla



A. INTRODUCCIÓN



La interacción de los hombres tiene como un gran medio social vinculante, la presencia de los llamados “documentos escritos”, que le permiten consolidar o acreditar situaciones diversas. Es el caso de aquellos que nos sirven de una parte como medio para identificarnos, por otra para acreditar actos públicos o privados, como también podría ser el de plasmar hechos o datos, entre otras finalidades.



Es en éste sentido, que los documentos escritos de mayor complejidad criminalística, son aquellos que van a contener como elemento “validante” del acto que representan, la denominada “Firma” del o los obligados o intervinientes. Así, por ejemplo, tenemos la firma del funcionario responsable, en una Resolución –Judicial, administrativa o de otra índole-; de la persona titular de un documento de identidad –Pasaporte, Carné de Extranjería, Documento Nacional de Identidad, etc.-; de los celebrantes de un Acto Jurídico -como puede ser un Contrato de locación de servicios, de compra venta, de alquiler, etc.-; y así, de ésta forma nos vemos envueltos en un universo de documentos escritos, que en su mayoría tienen como parte primordial “una o más firmas”.



Gran parte de los conflictos sociales se ven comprometidos con la veracidad de lo que ese documento escrito representa y para cuando el llamado a reconocer su firma, expresa que ésta “no lo es”, entonces surge un problema bastante delicado con implicancias que suelen ser aún mayores. ¿Qué nos queda entonces por hacer ante éste hecho?. Por suerte contamos con una “disciplina” para unos y “ciencia” para otros, sea cual fuere el caso, se vale de conocimientos y técnicas de análisis, que permite informarnos en cuanto a la firma controversial, si se encuentra comprendida en alguna de las tres calidades que enunciamos a continuación: Saber si la firma negada, es una firma “Adulterada o Disfrazada” (es decir, que proviene del puño gráfico de la persona a la que le está siendo atribuida, pero que no guarda estrecha relación de semejanza con la firma que aquella tiene desarrollada para ser empleada en todos sus actos; y, que se constituye en su identidad gráfica pública o privada); o sino, podría tratarse de una firma “Falsa” (cuando ésta proviene del puño gráfico de persona distinta a la del titular, respecto de quien se pretende adjudicar el origen); como también pudiera ser el caso de una firma calificada como “Auténtica” (que efectivamente proviene del puño gráfico de su titular y guarda relación evidente con su identidad gráfica)[1], en suma, este cuerpo de conocimiento al que nos estamos refiriendo recibe en nuestro medio el nombre de Grafotecnia” (“…Por esto, con sus principios, normas y leyes generales, la Grafología tomó ya un aspecto indiscutiblemente científico. Los métodos de identificación se fueron perfeccionando y lograron cobrar organismo propio y apto para las experiencias probatorias más indispensables en todos los pueblos y en todas las legislaciones. Modernas aplicaciones fueron informando el sistema; se sentaron bases que progresivamente sirvieron para la más adecuada manera de diferenciar todas y cada una de las escrituras o manuscritos y se preparó así camino a una nueva ciencia, calificada con el nombre de Grafotecnia, que es la misma Grafología, ya desarrollada por su propia obra y con fines puramente prácticos[2]…”).



En todo caso y a modo de ilustración, debemos saber que ésta rama del saber humano aún viene siendo objeto de una particular controversia y ésta se encuentra circunscrita al hecho de que aún no se tiene consenso en cuanto al término que la defina con propiedad; por ello es que en unas sociedades suele conocérsele como Grafotecnia, Grafística, Grafocrítica, Grafoscopía, Pericia Caligráfica, Documentoscopía, Documentología, etc., lo que en realidad no tiene gran significancia, puesto que se conoce el “Objeto de estudio”, siendo al menos un punto de partida (“Puesto que todos los términos que se definen son definidos mediante otros términos, es evidente que el conocimiento humano debe siempre contentarse con aceptar algunos términos como inteligibles sin definición, con el fin de tener un punto de partida para sus definiciones”. BERTRAND RUSSELL[3]). Pero sí, está el hecho de tenerse disponible un cuerpo de doctrina, así como la existencia de métodos, procedimientos y técnicas propias de éste dominio, que permiten llegar a una conclusión categórica, que resuelva el problema materia de controversia; y no nos deje como en un principio o peor aún.



Justamente ésta problemática, bastante común en nuestro medio, y que de seguro lo es también para otras sociedades, es de la que nos haremos cargo durante el desarrollo del presente artículo, interés que pongo en él desde hace algún tiempo y que resulta de una investigación experimental teórico-aplicativa, en la que he actuado como observador participante, esperando sea de interés y utilidad para el lector, cuando no de punto de partida para sus propias investigaciones.



B. ANTECEDENTES



01. En cuanto al marco teórico al respecto



¿Qué conocimiento nos da las pautas necesarias para la solución de ésta problemática surgida a raíz de la negativa para reconocer la autoría de una firma?. Como bien lo tenemos expresado, corresponde su temática al conocimiento Grafológico que se constituye en parte del dominio de la Grafotecnia, que entre otras cosas, nos permite informarnos sobre las circunstancias particulares que confluyen en cada persona para lograr ese producto escrito denominado “Firma”.



Para llevar a cabo una investigación criminalística de índole grafotécnico, se debe en principio “delimitar el problema objeto de estudio”: Nos referimos a establecer si una firma es “Adulterada o Disfrazada”, si es “Falsa” o por último establecer si corresponde a una firma “Auténtica”. Problema que en todo caso podríamos identificarlo como sigue: ¿La firma que aparece suscrita a nombre de la persona “X”, proviene de su puño gráfico?. Ya sabemos que en materia de investigación científica, los problemas se enuncian como interrogación.



Como consecuencia de ello, el Perito Grafotécnico tendrá que elaborar la correspondiente “Hipótesis de Trabajo” que muy bien puede quedar redactada así: “La firma dubitada suscrita a nombre de «X», proviene del mismo puño gráfico de la persona que con el nombre de ésta ha suscrito las firmas de comparación” (hipótesis afirmativa).



Y, en adelante, no nos queda sino discurrir por el Método General de la Investigación Científica, adaptado al Examen Grafotécnico. Investigación que necesariamente debe de tener en consideración a ese gran “Marco Teórico” disponible, analizando las Variables, como sus Indicadores; valiéndonos además de los instrumentos más adecuados que nos permitan obtener los datos suficientes que habrán de ser interpretados y sistematizados para, de ésta manera, “Verificar el cumplimiento o no de la hipótesis”, lo que de hecho dará solución al problema surgido.



Para llegar a una “Conclusión Categórica” (de confirmación o rechazo de la hipótesis); es indispensable que las denominadas “Muestras de Estudio”, que no son sino, por una parte, la “Muestra Dubitada” (que puede estar dada por una o más firmas); y, por la otra la “Muestra de Comparación” (que a veces puede corresponder a una o más firmas, ofrecidas con ese objeto y según sea el caso), reúnan condiciones técnicas de “Idoneidad”, es decir, tenemos que comprobar que el estado en el que se encuentran, permitirán que éstas muestras sean “aprovechables” para practicar un examen adecuado; caso contrario, el Perito Grafotécnico, no estaría en condiciones de emitir pronunciamiento categórico alguno, remitiéndose como consecuencia de ello a la formulación de una “Conclusión Abstensiva” (cuando no se cuenta con los elementos necesarios para un estudio adecuado)[4], ya que la condición de las muestras o mejor dicho su idoneidad, se ha visto afectada.



02. Hechos fácticos



No es de extrañar, que durante investigaciones de índole policial con participación del Ministerio Público; y, posteriormente Judicializadas (Vía Penal); como también en Procesos Civiles o tal vez Laborales, entre otros (que pueden ser los Administrativos), nos encontremos con “Peritajes o Informes Grafotécnicos contradictorios” elaborados por “Peritos”, que se entiende han tenido similar formación grafotécnica, sobre todo en cuanto al empleo de la doctrina vigente, la misma que versa sobre aspectos sustanciales referentes al procesamiento de las “Muestras” objeto de estudio.



Estos casos hoy en día suelen ser muy comunes, al menos en nuestro medio, en los que más de una persona luego de enterarse del resultado, se formula la siguiente pregunta: Pero, ¿A qué se debe ésta controversia?; y, esto se torna más complicado cuando los Peritos o Expertos, son llamados para informar sobre los Métodos y Técnicas utilizados por cada uno de ellos para llegar a esas conclusiones finalmente contradictorias, “luciéndose” ante la autoridad competente, informando sobre “las diferencias” o “las similitudes” identificadas por ellos, entre ambos grupos de muestras, lo que les permitiera llegar a concebir con que son “Falsas” o “Auténticas”; y, que luego del conocido “Debate”, ninguno modifica su parecer, manteniendo su posición; circunstancias en las que el operador pertinente, deberá de esperar una tercera opinión, que para colmo de males, puede ser justamente “una tercera opinión”, diferente a las anteriormente citadas.



Para corroborar lo dicho, traigo a colación otro ejemplo, de un caso que llegó a mi conocimiento, en el que habiendo dos “Firmas Dubitadas” suscritas a nombre de una persona “XX” inexistente (hecho que fuera acreditado fehacientemente), once (11) peritos que intervinieron tanto de modo “Oficial”, como “De parte”, emitieron opiniones discordantes.



El caso es el siguiente. Se trata de los documentos “A” y “B”, en los que como repito, aparece la firma suscrita a nombre de la persona “XX” inexistente. Se presume que estas dos firmas, tal vez podrían provenir de algunas de las personas: “PP”, “QQ” o “RR”. Un primer Perito al que nombraremos como 01, emite su pronunciamiento diciendo que las firmas de los documentos “A” y “B” fueron hechas por la persona “PP”. Posteriormente los Peritos 02 y 03, se pronuncian como que la firma puesta en el documento “B”, proviene de la persona “PP”, omitiendo pronunciarse sobre la firma puesta en el documento “A”. En fecha posterior, los Peritos 04 y 05, más bien concluyen que las firmas de los documentos “A” y “B”, fueron hechas por la persona “QQ”. Siguiendo el séquito, los Peritos 06 y 07, ratifican lo dicho por los Peritos 04 y 05. Luego intervienen los Peritos 08 y 09; y se pronuncian en el sentido de que la firma que aparece en el documento “A”, no proviene de la persona “QQ”, omitiendo pronunciamiento alguno respecto de la firma puesta en el documento “B”. Finalmente aparece el aporte de los Peritos 10 y 11, que concluyen categóricamente que las firmas puestas en los documentos “A” y “B” suscritas a nombre de la persona “XX”, provienen del puño gráfico de la persona “RR”. ¿Qué les parece?. Cuando llegó el caso a nuestras manos, el funcionario a cargo sólo quería saber ¿Qué pasó?. Lo que complicaba el asunto, es que ocho (08) de los Peritos, provenían de una misma formación (misma entidad, de la que somos conocedores en cuanto a su didáctica); y, de los otros tres (03) Peritos, dos (02) pertenecían a la misma entidad laboral que los otros ocho (08) Peritos; y, el tercero, junto con los dos (02) antes citados, provenían de otra formación en materia de Grafotecnia, se entiende más actualizada. Pero en todo caso, la totalidad de los Peritos intervinientes, tenían cabal conocimiento de lo que las técnicas de estudio recomiendan para éstos casos en materia de Grafotécnica.



Un segundo caso es aquel en el que los Peritos a cargo del pronunciamiento pericial, contando con cinco (05) firmas dubitadas contenidas en igual número de Cheques bancarios, de cuentas distintas, fueron estudiadas teniéndose como una “única firma de comparación”, la contenida en una Escritura Pública, con cuatro años de antigüedad a las fechas de los cheques controvertidos (la persona de quien se estimaba era la firma, había fallecido a los pocos días del giro de los cheques, no contándose con otras firmas para estudio). En el presente los Sres. Peritos eran dos, opinando que las firmas de los Cheques bancarios eran “Falsas”.



Por último, otro Perito, se pronunció respecto de una (01) “Firma dubitada” de una fecha “x”, teniendo como patrón de confronte también una (01) sola “Firma de comparación”, pero de ocho (08) años posteriores a la data de la anterior.



¿Cómo explicar lo sucedido?.



La explicación, para ambos casos, fue muy simple. Los peritos no tomaron en consideración alguna, la determinación de la “idoneidad de las muestras de comparación”.



Además de estos casos, existe también otra gran gama de pronunciamientos periciales grafotécnicos, extremadamente controversiales, en los que las muestras de comparación “son idóneas”; pero la interpretación de los signos, ha sido completamente equivocada.



Seguidamente veremos lo que la doctrina prevé en cuanto a la determinación de “idoneidad” respecto de las muestras de comparación que habrán de ser objeto de estudio grafotécnico.



C. IDONEIDAD DE LAS MUESTRAS DE COMPARACIÓN (FIRMAS) PARA UN ANÁLISIS GRAFOTÉCNICO



01. Aportes doctrinarios



En principio, es necesario saber si los parámetros bajo los que deben de ser examinadas unas muestras manuscritas –entre éstas las firmas-, son propuestos hace mucho o corresponden a una data reciente.



Evitando extendernos sobremanera, citaremos lo que nos dicen algunos tratadistas del tema en particular; y, para ser más didácticos, lo haremos cronológicamente, siendo nuestro el subrayado sobre los puntos más significativos:



a. FÉLIX DEL VAL LA TIERRO (1956):



“Una consecuencia inmediata se desprende de lo dicho: el estudio de una firma sólo se puede hacer acertadamente cotejándola con otras firmas. La firma que hay que estudiar se llama dudosa; las que sirven de cotejo son las indubitadas. Para realizar este cotejo, el perito debe procurarse el mayor número posible de firmas indubitadas, coetáneas de la dudosa, y a ser posible realizadas en las mismas condiciones de papel (calidad y dimensiones), pluma, tinta y espacio disponible; ya sea en documentos públicos o privados, ya sea obtenidas ex profeso en un cuerpo de escritura.[5]”



Para ajustarnos a nuestro tema, tenemos entonces que el tratadista considera como “Requisitos técnicos” de las “Muestras de Comparación”, los siguientes: Suficiencia, Coetaneidad; y, Equicircunstancialidad; la explicación de éstos términos la veremos al final de éste punto.



b. JEAN GAYET (1965)



“Piezas de comparación.



a) Escritos «espontáneos»



Deben ser los más numerosos posible, de origen indubitado y de época aproximadamente igual a la del texto de autos…[6]”



En éste caso, éste autor consigna los “Requisitos técnicos” para las “Muestras de Comparación”: Espontaneidad, Suficiencia, Fiabilidad; y, Coetaneidad.



c. ANDRÉS MEYNIEL ROYÁN (1992)



“Antes de nada, recordaremos que en todo cotejo hay dos tipos de documentos, o dicho con mayor precisión, dos tipos de grafismos, dubitado e indubitados…



Según el criterio técnico, desde el punto de vista grafocrítico, los documentos indubitados han de reunir, a ser posible, para su validez como muestra comparativa, las siguientes características:



III.2.1. Ser originales…



Las reproducciones no permiten…



III.2.2. Ser espontáneos…



Es, pues, importante que sean preferentemente escritos improvisados, ni dictados, ni copiados, ni siquiera memorizados.



III.2.3. Estar hechos en condiciones normales…



III.2.4. Ser coetáneos



La evolución de las personas a lo largo del tiempo, es algo que se da a nivel físico, ideológico y psíquico, siendo la grafía fiel reflejo de dichos cambios, modificándose paralelamente, por lo que entre dos grafías, cronológicamente distantes, pueden darse diferencias importantísimas, fruto de la evolución mencionada de la personalidad y de enfermedades significativas aparecidas con el tiempo, que hagan casi inviable su identificación. Esto es aún mucho más evidente en la firma, síntesis de la personalidad de cada individuo.



III.2.5. Ser extensos…



III.2.6. Ser numerosos



Es evidente también que a mayor número de muestras indubitadas, mayor número de posibilidades de cotejo…[7]”



En el presente caso, se consideran significativamente: Originalidad, Espontaneidad, Coetaneidad, y Suficiencia.



d. FRANCISCO ANTÓN BARBERÁ; y, FRANCISCO MÉNDEZ BAQUERO (1998)



“Determinación del grado de idoneidad de las piezas sometidas a dictamen



En este aspecto debemos precisar sí los escritos:



- Tienen la extensión suficiente



- Son originales



- Son coetáneos entre sí



- Tienen rasgos gráficos con valor identificador en cantidad suficiente



- Son espontáneos…[8]”



Estos autores, consideran los siguientes “Requisitos”: Originalidad, Coetaneidad; y, Espontaneidad.



e. LUÍS G. VELÁSQUEZ POSADA (2004)



“3. Material de examen



Antes de adentrarse en análisis grafonómicos y signaléticos es preciso cerciorarse de que se cuenta con material idóneo para el efecto. Hay que empezar distinguiendo, en este orden de ideas, dos clases de documentos y grafismos: los dubitados o cuestionados, y los indubitados.



La primera condición que debe reunir el material indubitado de comparación es la autenticidad… La certeza en la autenticidad de la muestra, en consecuencia, es de importancia vital…



La abundancia de material permite al experto apreciar con detalle las diferentes características del grafismo genuino, descartando formas y rasgos puramente adventicios y accidentales…



La adecuación o similitud consiste en reconstruir, en la medida de lo posible, las circunstancias en que se presume fue elaborado el documento o grafismo cuestionado…



La contemporaneidad es otro de los requisitos importantes del muestreo… Las innegables variaciones de la escritura con el paso del tiempo exigen, pues, un material de estudio perteneciente a fechas próximas a la presunta del grafismo cuestionado…



La espontaneidad es otra exigencia, obvia por demás, sin la cual difícilmente podrá tenerse éxito en la identificación…



Los documentos y manuscritos materia de estudio pericial deben ser suministrados en su original y sólo por excepción en fotocopia o fotografía…[9]”



En el presente caso, el tratadista prevé los siguientes: Suficiencia, Homología, Contemporaneidad, Espontaneidad; y, Originalidad.



f. JOSÉ DEL PICCHIA (h), CELSO M. R. DEL PICCHIA; y, ANA MAURA G. DEL PICCHIA (2006)



“3. Patrón gráfico de comparación



En la Grafoscopía –el capítulo más importante de la Documentoscopía-, los patrones son prácticamente obligatorios y de uso diario.



El perito debe saber elegirlos. De la buena selección y aceptación de los patrones depende, en la mayor parte de los casos, el éxito del examen grafotécnico, garantizando una conclusión correcta.



De ahí la importancia de su conocimiento y, principalmente, de los requisitos que se deben obedecer.



En general, los patrones gráficos de confronte deberán satisfacer cuatro requisitos:



a) Autenticidad



b) Adecuación



c) Contemporaneidad, y



d) Cantidad…[10]”



De lo expresado por los autores, identificamos los siguientes: Fiabilidad, Equicircunstancialidad, Coetaneidad; y, Suficiencia.



g. POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ (2006)



“3. Requisitos técnicos que deben reunir las muestras grafotécnicas



a. Originales



Las muestras incriminadas y las de comparación no deben ser fotocopias, fotografías, fax, impresiones computarizadas, etc.



b. Espontáneas



Trazadas en documentos públicos, privados y de identidad del individuo, para evitar el disfrazamiento gráfico.



c. Coetáneas



Que hayan sido realizadas en la misma época del documento dubitado o próximamente anteriores y posteriores a la data de éste.



d. Homólogas



Se deben comparar elementos de similar forma y estructura, firmas con firmas y manuscritos con manuscritos en sus diferentes variedades respectivamente.



e. Suficientes



Involucra la calidad y la mayor cantidad posible de muestras mediante las cuales pueda determinarse la presencia y persistencia de las características gráficas individualizadoras.



f. Fiables



Que exista certeza que proviene de su titular, que sean honestas, que estén vigentes y que no posean alteraciones fraudulentas.



g. Equicircunstanciales



Que se encuentren trazadas en documentos similares, el mismo espacio gráfico y con igual instrumento escribiente.[11]”



Para completar la identificación de los “Requisitos Técnicos”, para el caso de ésta Institución Policial, tenemos: Originalidad, Espontaneidad, Coetaneidad, Homología, Suficiencia, Fiabilidad; y, Equicircunstancialidad. Al respecto, preferimos emplear el término de “Autenticidad” en reemplazo del término “Fiabilidad”.



Como es de apreciar entonces, la doctrina es rica en cuanto a considerar que las “Muestras”; y, particularmente las “De Comparación” o “Indubitadas”, etc., tienen que reunir condiciones particulares para poder ser objeto de un estudio de identificación y contrastación de características.



Entonces, los Sres. Peritos Grafotécnicos, Documentoscopistas, Caligráficos, etc. tienen en ésta doctrina, las bases y fundamentos suficientes para que al momento de llevar a cabo su estudio pericial, se ciñan a lo que aquella prevé, de tal forma que lleguen a conclusiones valederas.



02. ¿Qué ha ocurrido en la práctica?



Tomando en cuenta los casos propuestos en el presente, como aquellos otros que han sido objeto de estudio particular, lo que viene ocurriendo es que la gran mayoría de los Sres. Peritos, han omitido lo que la doctrina nos tiene previsto en cuanto a la “Idoneidad de las muestras de comparación”, aplicando cada uno de ellos de modo totalmente arbitrario el proceso de “Calificación de Idoneidad” para las muestras materia de estudio.



Se trata entonces que las muestras de comparación no son en cuanto a su calidad congruentes con lo señalado, circunstancia que conduce a los Peritos a llegar a errores de interpretación, y por consiguiente a conclusiones nada ajustadas a la verdad, con perjuicio de alguna de las partes en el proceso; pero perjuicio provocado por los Peritos Grafotécnicos intervinientes.



En suma, trabajaron con “MUESTRAS NO IDÓNEAS”. Esto no es sino signo de falta de calidad profesional, ya que no pretendo dar otra interpretación a ésta forma de proceder, que podría más bien lindar en lo delictivo, hecho que me rehúso a aceptar.



D. CONCLUSIONES



01. Dentro de la gama de los estudios que son del dominio de la Grafotecnia, se encuentra el relacionado con el examen de “Firmas” controversiales, a las que se les puede atribuir como consecuencia la calidad de ser “Adulteradas o Disfrazadas”, “Falsas” o “Auténticas”.



02. Para lograr la identificación de alguna de éstas calidades, se requiere del estudio comparativo de las características identificadas tanto en la “Muestra Dubitada” (Cuestionada, controvertida, etc.), como de las “Muestras de Comparación” (De cotejo, indubitadas, auténticas, etc.), las que luego de ser confrontadas, conducen a un resultado que se manifiesta como “Conclusión” del pronunciamiento pericial.



03. Es de particular significancia, que las “Muestras de Comparación”, deban de tener la calidad de “IDÓNEAS” para llevar adelante el examen pericial, caso contrario “NO SERÍAN IDÓNEAS”.



04. La condición técnica de “Idoneidad”, es adquirida por las “Muestras de Comparación”, si es que reúnen los “Requisitos Técnicos” que la doctrina tiene previsto para éstas, como son: Ser originales, ser espontáneas, ser coetáneas, ser homólogas, ser suficientes, ser auténticas; y, ser equicircunstanciales, como muy bien lo ha incorporado el Manual de Criminalística de la Policía Nacional del Perú.



05. Suele ser común, que los Sres. Peritos Grafotécnicos, no trabajen con “Muestras idóneas”, soslayando sobremanera las exigencias doctrinarias, dejando a su libre albedrío tal calificación de idoneidad.



06. Es imprescindible, que quien tiene que calificar el mérito probatorio de éstos pronunciamientos periciales, no soslaye éste asunto, ya que de lo contrario, estaría tolerando la arrogancia e ineficiencia de éstos peritos.



El tema que aquí he presentado, no pretende estigmatizar o perjudicar la imagen de aquellos que siendo llamados a poner en práctica lo mejor de su saber y entender, así no lo hacen; sino, servir de alerta para aquellos que poseen la facultad de supervisión de los mismos y exigirles que cumplan con lo que su doctrina plantea, bajo apercibimiento de ser apartados de la función en ellos encomendada, en bien de una sociedad más transparente y más justa.















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[1] RODRÍGUEZ REGALADO, Pablo Alfonso, “La Prueba Pericial Grafotécnica en el Proceso Civil”, Tipografía EL ALBA, Arequipa-Perú, 1996, p. 16 (véase: a. Exámenes para identificar el origen gráfico).



[2] POSADA ANGEL, Alberto, “Grafología y Grafopatología”, Paraninfo, Medellín-Colombia, 1977, pp. 28-29.



[3] COPI, Irving M., “Introducción a la Lógica”, Eudeba, Cuarta Edición, Bs. Aires-Argentina, 2000, p. 123.



[4] RODRÍGUEZ REGALADO, Pablo A., “La Prueba Pericial Grafotécnica en el Proceso Civil”, Editorial EL ALBA, Arequipa-Perú, 1996, pp. 18-19.



[5] VAL LA TIERRO, Félix Del; “Grafocrítica”, Editorial Tecnos, Madrid-España, 1956, p.122.



[6] GAYET, Jean; “Manual de la Policía Científica”, Editorial Zeus, Madrid-España, 1965, p.395.



[7] MEYNIEL ROYÁN, Andrés; “Tratado de Grafocrítica”, Editorial Trivium, Madrid-España, 1992, pp. 66-69.



[8] ANTÓN BARBERÁ, Francisco; y, MÉNDEZ BAQUERO, Francisco; “Análisis de textos manuscritos, firmas y alteraciones documentales”, Tirant lo Blanch, Valencia-España, 1998, p. 179.



[9] VELÁSQUEZ POSADA, Luís G.; “Falsedad documental y laboratorio forense”, Ediciones La Rocca, Bs. Aires-Argentina, 2004, pp. 772-781.



[10] PICCHIA, José Del; PICCHIA, Celso M. R. Del; y, PICCHIA, Ana Maura G. Del; “Tratado de Documentoscopía-La Falsedad Documental”, Ediciones La Rocca, Bs. Aires-Argentina, 2006, pp. 104-113.



[11] POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ; “Manual de Criminalística”, Servicios Gráficos JMD, Lima-Perú, 2006, pp. 493-494.










martes, 13 de abril de 2010

EL PERITO CALIGRAFO Y EL ESTUDIO DE ESCRITOS DUDOSOS

EL PERITO CALIGRAFO Y EL ESTUDIO DE ESCRITOS DUDOSOS.
Por el Dr. Claudio Ramón GARCIA.
Hernán A. Wallace, hace notar la coincidencia de las modernas legislaciones, al disponer que la firma suscripta de un compromiso escrito constituye prácticamente plena conformidad con lo establecido en el documento y que todo su contenido queda así sujeto a ella.
Y siendo que las relaciones jurídicas, económicas o comerciales se fundamentan en la existencia de instrumentos escritos como base de una correcta estabilidad social, es indudable que la misma sociedad esta interesada en evitar todo aquello que pueda significar una alteración de su autenticidad.
Desgraciadamente, al decir de Gayet , “el fraude en los escritos es tan antiguo como la escritura misma”.
Como no siempre puede el firmante precaverse de futuras anormalidades, el estudio caligráfico podrá establecer posteriormente, si se han cometido o no irregularidades que alteren el contenido o firma del documento original.
El examen pericial de las falsificaciones escriturales es, según la opinión de Locard, el mas difícil de todos y solo puede efectuarse por quienes poseyendo una eficiente preparación logran reunir autenticas condiciones para ser considerados como especialistas experimentados.
Naturalmente esta autorizada opinión no ha de ser compartida por tantos profanos en la materia que, sin el más mínimo conocimiento al respecto, se apresuran a menudo en expresar las mas disparatadas ideas sobre problemas de esta naturaleza.
En nuestra ciudad, los estudios pertinentes se efectúan en la Escuela Superior de Comercio “Libertador Gral. San Martin”, anexo a la Facultad de Ciencias Económicas, comerciales y políticas de la Universidad Nacional del Litoral, donde se otorga el titulo de Calígrafo Publico Nacional, que habilita expresamente para intervenir en todas aquellas cuestiones, particulares o judiciales (civiles o criminales), en que se discuta la autenticidad o falsedad de documentos la determinación del ejecutor de anónimos, como cualquier otro problema referente a sus conocimientos específicos.
Generalmente cuando el perito es requerido para una actuación particular, la labor es más restringida, pues se reduce por lo común, establecer si existen o no determinados aspectos que fundamenten una actuación posterior de la victima: denuncia policial, demanda judicial, etc.
Para el caso de tener que actuar judicialmente, el perito debe poseer titulo, estar matriculado, haber prestado fianza, figurar en listas de oficio para poder participar en los sorteos y en oportunidad de su designación deberá proceder a la aceptación del cargo con las formalidades pertinentes.
Base fundamental para realizar el estudio pericial, es disponer de la pieza original, en que existe o se supone existe el problema a resolver.
Jamás debe el perito expedirse sobre fotografías o fotocopias y en caso de verse obligado a ello, por circunstancias muy especiales, deberá hacerlo constar debidamente precisando el alcance de su dictamen y las reservas que pudieran corresponder.
Frente a un elemento escritural dudoso, el perito deberá proveerse de la mayor cantidad posible de escrituras o firmas autenticas según sea el caso contemporáneas de la dudosa y si fuera posible, también escrituras anteriores y posteriores a la época atribuida a la dubitada.
A la menor duda sobre la autenticidad de una escritura o firma, el perito deberá desecharla sin más tramite.
Normalmente, las mismas partes intervinientes proporcionan los elementos necesarios para el cotejo, o el juez determina las piezas de comparación que revisten el carácter de autenticas. Suelen usarse con esta finalidad en el estudio de firmas, las que figuran en actas judiciales, escrituras públicas, documentos oficiales y aquellas en que ambas partes manifiestan su plena conformidad.
A menudo, también se recurre al dictado de un cuerpo escritural, con la debida autorización judicial, a fin de proveerse de elementos gráficos indispensables para la investigación, pero en algunos casos esto no puede lograrse por tratarse del estudio de un testamento o porque quien debiera escribir esta prófugo, etc.
El dictado puede ofrecer algunas dificultades de orden técnico si no se posee suficiente habilidad o no se prepara con antelación el texto, que debe ser muy bien estudiado por el perito.
Objeciones diversas se suelen formular al respecto: que puede disimularse la escritura o que la nerviosidad del ejecutante le impida escribir con naturalidad, etc.
Teóricamente, todo ello puede acontecer, pero como “la escritura es un acto resultante a la vez de voliciones y de reflejos estos últimos condicionados por constantes anatómicas, fisiológicas y psicológicas debidas a la herencia y a la educación, prácticamente cada escritura comporta una serie de modismos de los cuales no sabe prescindir el que escribe cuando intenta cometer una falsedad. De tal suerte que en una escritura desfigurada, se comprueba la persistencia involuntaria e inevitable de gran numero de constantes que permiten la identificación de quien las escribió, según los estudios y experiencias de Locard.
El grafólogo y perito en escritura E. Solange Pellat, enuncio en su obra “Les los de I’escriture” cierto numero de leyes a que responde la escritura y en una de ellas establece que “no se puede modificar voluntariamente en un momento dado la escritural natural mas que dejando en su trazado la señal del esfuerzo realizado para lograr el cambio”, constituyendo esta ley, para Gayet, el fundamento mismo de la peritación caligráfica.
Aun los profanos suelen a menudo señalar al autor de una escritura. Una persona recibe una carta y en una rápida mirada del sobre reconoce fácilmente la letra de un familiar o de un amigo. La maestra que corrigiendo los deberes de sus alumnos, establece a cual de ellos corresponde un trabajo en que no figura el nombre del autor. En una oficina el empleado que distingue rápidamente la escritura de unos documentos y ubica de inmediato a quien los redacto. Todo esto no tiene nada de extraordinario y responde fundamentalmente al conocimiento adquirido por la observación constante. Si preguntamos a esos observadores los motivos reales determinantes de su conclusión, difícilmente nos darían una respuesta satisfactoria. Prueba de ello es que al profano se le da a examinar un texto o firma imitativo del original, no sabia distinguir el autentico del apócrifo. Lógico que así sea, desde el momento que ningún estudio metodológico previo o razonado ha sido fuente originaria de aquel resultado empírico.
El perito calígrafo, en cambio, antes de dar opinión, debe proceder en el examen de las piezas dudosas y autenticas a un análisis, cuyas limitaciones son, prácticamente imposibles de establecer, y el estudio pericial caligráfico podrá ser simple o complejo ya que todo dependerá del tipo de escritura o firma que sea sometido a su examen.
La determinación podrá efectuarse en algunos casos con suficiente rapidez y exactitud, pero en otros, deberá agotarse el análisis antes de precisar categóricamente el resultado.
Sin pretender indicar en estas breves líneas todos los elementos de estudio que constituyen la labor pericial caligráfica, haremos notar los más usuales en cuanto respecta a la escritura cursiva.
Este tipo de escritura, que es el más común de nuestro medio, posee dos rasgos fundamentales para la construcción de las letras, minúsculas “el trazo recto” y “el trazo curvo (circunferencia u óvalos)”. Las mayúsculas y los números también los contienen con ciertas modificaciones.
No obstante basarse la enseñanza de la escritura en procedimientos más o menos uniformes, ella se va adaptando poco a poco a los gestos muy personales de quien escribe, lo que es que en definitiva concluirá por constituir con todos sus modismos particulares, lo que se denomina como “personalidad caligráfica”.
A pesar de que los elementos gráficos constitutivos sean tan simples, es extraordinaria la enorme cantidad de modificaciones que se producen y que, según la opinión de J. Crepieux Jamin “sobrepasa cuanto podamos imaginar” los cálculos realizados por este autor son en verdad realmente fantásticos.
Consideramos que seria una tarea innecesaria pretender indagar el numero exacto de las variables graficas que puedan encontrarse en los distintos tipos de escritura que presenta cada individuo. Basta saber que prácticamente son ellas infinitas, lo que torna imposible encontrar dos escrituras idénticas.
Pero si se hubieran muchísimas de gran parecido o semejanzas, y a medida que avance el análisis pericial se irán encontrando las profundas diferencias, imperceptibles para el observador superficial, pero para el experto familiarizado en esta tarea y que justamente permitirán a este establecer el origen espurio de una firma o de un escrito.
No entra por supuesto en las limitaciones de este brevísimo comentario destacar la importancia de la labor pericial caligráfica. Nuestro propósito es simplemente hacer conocer a grandes rasgos, en que consiste el estudio pertinente y de que elementos se vale el investigador para realizar la labor, frente a los procedimientos delictivos cada vez mas perfectos y a la frondosa imaginación e inventiva de que se valen los delincuentes en la actualidad, cuya carencia de normas morales y dispuestos a obtener de cualquier modo lo que no le pertenece, no titubean en recurrir a todos los medios que le ofrezca la técnica o la ciencia, para triunfar en sus malos propósitos.
En la época que vivimos, el perito calígrafo debe actualizarse constantemente y conocer a fondo como procede el falsario. No hacerlo así, es luchar con desventaja y permitir a esos inescrupulosos el éxito en sus manipulaciones.
Pretende determinar con exactitud el campo del peritaje caligráfico es un poco difícil, por eso en general, los autores solo mencionan los casos mas comunes de su intervención se refieran estos al análisis de papel, tintas, escrituras manuscritas o mecanográficas, anónimos, etc. Después de la segunda guerra mundial se han podido conocer una enorme variedad de asuntos que fueron realizados por los servicios de espionaje y contraespionaje o los departamentos de inteligencia, que permitirían llenar libros y mas libros al respecto, pero al mismo tiempo ilustrarían sobre procedimientos a quienes es mejor que los desconozcan.
En ciertos casos, el perito solo deberá dictaminar sobre la autenticidad o falsedad de un escrito o firma o sobre una enmienda o agregado, en otros casos se someterá a su dictamen si la redacción de un texto mecanográfico, cuya copia carbónica se exhibe, corresponde o no al texto original, etc.
Pero en otros casos, el problema comprende el estudio simultáneo del papel, tinta y escritura.
El estudio de la escritura manuscrita requiere un prolijo análisis tanto más profundo cuanto más bien ejecutado este el texto dudoso.
Procediendo con método el perito calígrafo ira paulatinamente adentrándose en el conocimiento de los detalles particulares que la escritura autentica le ofrece y buscara su existencia en el escrito dubitado. En resumen final de ese trabajo hecho a conciencia, despejara la incógnita inicial. Y ese proceder metodológico habrá comprendido, por lo general, los siguientes estudios:
Examen de la Línea Base de Escritura-
Desde luego no es lo mismo escribir sobre papel rayado que sobre papel liso, pero no obstante ello, pueden observarse detalles de interés en ambos casos. Hay quienes escriben conservando constantemente la línea del renglón, mientras que otros producen en toda la base de la escritura diversos movimientos, tendencia rectilínea horizontal, cóncava, convexa, sinuosa, irregular, etc.
Inclinación de la Escritura-
Es el ángulo formado por los trazos largos de las minúsculas con relación a la línea del renglón. Puede ser constante o variable. Hay quienes escriben con caída hacia la izquierda, otros verticalmente y una gran mayoría con caída hacia la derecha. Este detalle no es por si mismo revelador de autenticidad, si no reúne los demás elementos escriturales, pues en un calco es evidente que el falsario lo reproduce.
Figura Base-
Es la forma constante adoptada en su totalidad o parcialmente, para la elección de las minúsculas o mayúsculas, según corresponda. La construcción de este elemento grafico reviste suma importancia y su examen analítico debe ser realizado con mucho detenimiento.
Proporcionalidad-
La observación de un escrito permitirá establecer el tamaño de las mayúsculas, las letras de ojal y las minúsculas de menor altura.
En la enseñanza de la caligrafía se impone rigurosamente ciertas normas pero en la escritura corriente ello desaparece, por lo general, y cada uno adopta su propia modalidad que es justamente lo que debe estudiar el perito. Es indudable que este elemento varia con la velocidad de la escritura.
Llenos y Perfiles-
Es el esfuerzo hecho con la pluma sobre el papel para obligarla a abrirse al verificar los movimientos. Se produce en forma alternada dando lugar a la formación de trazos gruesos y finos o perfiles.
Cuando el que escribe utiliza lápiz o bolígrafo queda revelado este detalle por la profundidad del surco, examinándolo al microscopio, bastando a veces una simple observación del dorso de la página escrita.
El correcto análisis de este elemento puede aportar datos importantes en la investigación, siempre que su ejecución sea constante, pero no debe confundirse este elemento con la presión permanente que ejecutan al escribir manos inexpertas.
Colocación de la Pluma sobre el Papel-
Si este elemento esta vinculado a la presión ejercida puede ser fácilmente descubierto por la ubicación de los grosores y perfiles.
Ligado-
Suele denominárselo también “enlace” y consiste en la unión de unas letras con otras dentro de una palabra.
Constituye uno de los caracteres más importantes en el análisis pericial, representando un elemento fundamental en el estudio de firmas, teniendo en cuenta la rapidez en que esta sea ejecutado.
Desligado-
Hay quienes al escribir no unen todas las letras de una palabra, no obstante que a simple vista parecieran estarlo. ¡ Cuantas veces, una falsificación por haber confundido este simple detalle ha sido rápidamente descubierto ¡.
Levantamiento de Mano-
Un prolijo examen permitirá al perito establecer el número de trazos que conforman la ejecución de una letra y siempre que sea reiterado, constituirá un detalle importante para la investigación. Este elemento esta relacionado íntimamente con el trazo de arranque o punto de ataque.
Ortografía-
En algunos casos particulares puede tener gran valor de comparación, pero debe cuidarse mucho el perito de asignarle demasiada importancia, pues puede haberse producido por distracción, preocupación, etc.
En los anónimos, por ejemplo, carece muchas veces de interés, pues los errores cometidos forma parte integrante de una maniobra deliberada.
Comienzo y Terminación de Letras y Palabras-
Al comienzo de una letra o de una palabra, se lo denomina trazo de arranque y puede consistir en un perfil ascendente, formando con el rasgo de la letra que lo continua, unas veces un ángulo, otras veces un lazo, suele iniciarse en forma de gancho o de punto, etc.
Puede ocurrir que no aparezca ningún rasgo de ataque o de arranque, pero siempre existirá un punto de ataque, con una gran variedad de formas.
Los movimientos dextrógiros o sinistrógiros que se producen, tiene significativa importancia en este análisis, pues puede lograrse así descubrir la personalidad caligráfica y por ende determinar la autenticidad.

Espaciado de Letras y Palabras-
Depende en mucho del espacio disponible para escribir y de la rapidez con que se escriba, pero es indudable que quien escriba habitualmente en forma apretada o en forma tendida, conservara esas características en todo momento, aun reduciendo el tamaño de las letras y palabras. Un detenido examen permitirá establecer si el espaciado es uniforme, progresivo o regresivo.
Ritmo-
Se trata en este elemento de completar un movimiento escritural, para observar como seria si prosiguiera su trazado.
Un análisis minucioso de este detalle, generalmente en las minúsculas y en algunos adornos, puede modificar sustancialmente el concepto formado por el examen de un pequeño trazo.
En el caso de las imitaciones de letras o rasgos se suele cometer muchos errores.
Distancia entre Letras, entra Palabras y entre Líneas-
Este aspecto de la investigación esta íntimamente vinculado a lo dicho en los ítems 7), 8) y 12).
Tamaño de la Escritura-
Se trata de un elemento relacionado muy a menudo con el espacio disponible para escribir, con el instrumento utilizado y la posición del que escribe. No obstante ello, debe analizarse debidamente pues hay personas que acostumbradas a escribir con letras grandes, son fácilmente descubiertas al efectuar reducciones, por las anormalidades que cometen, al no estar habituadas a disminuir el tamaño.
Caja de Renglón-
Un estudio detenido de este elemento, ya se refiera a las palabras, a la línea o a todo el texto, permitirá establecer tendencias particulares, constantes, creciente, decreciente, ondulada o irregular.
Se trata de un detalle vinculado estrechamente con el items 1).
Gayet, recomienda observar el texto a 50 o 60 centímetros de los ojos, para poder apreciar mejor el aspecto general del texto, prescindiendo de otras individualidades.
Puntuación-
Su prolijo examen permitirá darle o no la importancia que ello revista. Muchas veces por su misma insignificancia constituye el detalle que mas fácilmente olvida el falsificador, como también puede ocurrir que introduzca, inadvertidamente, alguno que le sea personalísimo y del que carezcan, por consiguiente, los escritos indubitados, como bien dice Sánchez y Terrones.
La verdadera forma de cada signo de puntuación, como su ubicación y ejecución, pueden revelar claramente una personalidad caligráfica.
En muchos casos, este detalle se vincula al ligado o desligado. Hay personas que interrumpen la palabra que están escribiendo, para ubicar el punto, el acento o las tildes, otros en cambio, de escritura más ligada, esperan para ello a finalizar la palabra para recién imprimir toda la puntuación.
Letra de Ojal-
Es posiblemente uno de los más interesantes elementos de estudio.
¿Cómo se inician?
¿Qué tamaño tienen?
¿Qué forma presentan?
¿Están ligados o desligados de las letras anteriores o posteriores?
¿Se las adorna?
El perito tiene en este tipo de letras un extraordinario campo para la investigación.
Paralelismo-
Es mas destacable este detalle cuanto mas largos son los trazos de ciertas letras y mas alejadas se encuentran del texto. No debe evaluarse este detalle por si mismo, sino en relación a otros detalles escriturales, pues el calco lo reproduce con prolijidad.
Analizar los espacios que habitualmente deja el que escribe, tanto a la izquierda, en general y luego de un punto aparte, como los que se ofrecen a la derecha, puede permitir al perito obtener un elemento significativo en el estudio.
Hay personas que dejan mucho margen, otras que prefieren apretar las letras y completar una palabra sin dejar espacio a la derecha, etc.
Un detenido examen demostrara particularidades que pueden resultar de importancia.
Adornos-
En algunas escrituras se observan algunos detalles que el autor agrega como elemento personal y que las distingue claramente. Por lo general se producen al finalizar las letras, debe analizarse este elemento vinculado al ítems 13).
Espontaneidad-
Presentase este detalle en una escritura o en una firma, cuando además de reunir ellas los variados elementos que la identifican como auténticos, no se observan indicios de haber sido ejecutada en posición violenta, ni con un mal instrumento escritural, ni afectado por emoción, enfermedad, etc. Es decir, que no ha existido vacilación alguna en todo su desarrollo.
Caracteres Gráficos Extraños-
No es muy común pero en algunos casos cuando se trata de personas habituadas a escribir en diversos idiomas, se observa la introducción en un tipo de escritura, de formas extrañas correspondientes a otros caracteres gráficos (gótico, hebreo, etc.).
Indicios Falsos-
Cuando un escrito es realizado con toda espontaneidad, su cotejo con cualquier otro escrito efectuado en las mismas condiciones, no ofrece mayores dificultades.
La identidad grafica es tal, que allí se encontraran abundantemente todos los detalles escriturales que determinaran sin ninguna duda, su autenticidad.
Pero la tarea no es sencilla cuando nos encontramos frente a la labor cuidadosa de un falsificador perpicaz, conocedor a fondo no solo de la técnica de investigación, sino de todos los detalles de la escritura o firma o reproducción y de la persona a quien piensa convertir en victima.
Con tales ventajas a su favor, el falsario introduce deliberadamente detalles significativos, que a un perito no tan avezado puede engañar con esos indicios falsos.
Ante tal posibilidad, el perito deberá extremar siempre el cotejo y cuando se le presenten situaciones de tanta similitud, no obstante encontrar algún detalle irreconocible, convendrá que de aquellos elementos “tan parecidos”, obtenga grandes ampliaciones fotográficas, tanto de las dubitadas como de los auténticos y confeccione una cuadro comparativo.
Si el perito procede con cautela, muy difícilmente cometerá el error de dar por autentico un texto o firma semejante.
El análisis exhaustivo y armónico de todos los detalles que se han expresado precedentemente, aparte de los que se considere conveniente agregar en casos particulares, dándole a todo ese conjunto la valoración razonada que corresponda, han de permitir al experto, sin duda alguna, expedirse concretamente acerca de la autenticidad o falsedad del cuerpo escritural sometido a su dictamen.
Resulta conveniente agregar ampliaciones fotográficas de todos aquellos detalles de mayor relevancia que fundamente las conclusiones correspondientes, a fin de ilustrar a los interesados, demostrándoles en formas incuestionable las razones expuestas.
Esta es, en términos generales, la labor del perito calígrafo, en cuanto respecta al estudio de textos y firmas manuscritas. Pero no debe suponerse que ese trabajo pueda realizarse con apresuramiento y que es suficiente con una observación somera de los diversos elementos que integran el cuadro comparativo, para que pueda darse su opinión.
Así, juzgada, la tarea pericial seria muy simple, pero la realidad prueba constantemente lo contrario. Cada caso sometido a su juicio es siempre totalmente distinto a todos los otros, pese a su aparente similitud.
Por el Doctor Claudio Ramón GARCIA.-